Guillermo Martín, consultor senior del área de Asuntos Públicos de LL&C escribe este artículo sobre la desinformación en el sector de la Alimentación:

Productos de alimentación: el reto de la confianza en un entorno de desinformación

El fenómeno de las noticias falsas (fake news) ha venido para quedarse. La tecnología ha permitido que la información, en malas manos, pase a ser un arma contra adversarios comerciales, empresariales o geopolíticos. En la desinformación también participan inexpertos e inconscientes, todos contribuyendo, con su granito de arena, a que resulte cada vez más complicado distinguir la información veraz de la inexacta o, directamente, falsa.

La consultora Gartner prevé que la mitad de las noticias que consuman las sociedades occidentales en 2022 serán falsas. El dato es dramático. La Unión Europea se lo ha tomado muy en serio y creó, el año pasado, un grupo de expertos para abordar este asunto, si bien sus conclusiones no han sido muy halagüeñas al reconocer la dificultad de regularlo. Invita, por tanto, a los sectores afectados a que den un paso al frente, entre los que se encuentra la propia prensa.

El mismo estudio aduce que 1 de cada 3 noticias tratará sobre alimentación, en muchas ocasiones vinculadas con problemas de salud.  Podemos concluir, pues, que el sector de la alimentación y bebidas, y por extensión, la restauración y la distribución, son los sectores económicos más afectados por este fenómeno. Al fenómeno de las noticias falsas se le suma la inexactitud o el alarmismo que muchas informaciones suscitan entre los consumidores de productos alimenticios, cuestión con la que la industria lleva lidiando varias décadas, con graves consecuencias desde el punto de vista de la reputación y el impacto en ventas.

Ante esta situación ¿debe la industria tomar medidas? El sector tiene y practica una responsabilidad con sus consumidores, materializada en los esfuerzos por mejorar la información nutricional y los canales de atención al cliente, entre otros muchos. ¿La situación actual exige dar un paso al frente? Estamos navegando aguas desconocidas y nadie tiene aún la respuesta, pero se deben enviar señales claras de que esta situación se está enfrentando. Muchos consumidores se sienten confundidos porque hoy se les recomienda una cosa y mañana la contraria. Tal vez el sector privado relacionado con la alimentación, la restauración y la distribución pueda jugar un papel protagonista a la hora de ayudar a los consumidores a trasmitir confianza en cuanto a la información que consumen, para que así sigan confiando en los productos que adquieren.