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DE ASUNTOS PÚBLICOS

Las claves de la reforma para un Congreso más abierto a ciudadanos y lobistas

El Congreso pisa el acelerador para aprobar un cambio en su reglamento, que data de 1982. Salvo imponderables, el próximo 20 de octubre los grupos parlamentarios rubricarán un acuerdo que renueva la normativa interna de la cámara baja e introduce significativas modificaciones con el objetivo de ser una institución más transparente, eficaz y reforzar los lazos con la ciudadanía. El acuerdo ya está sobre la mesa y el articulado que se ha distribuido a los grupos parlamentarios para su análisis exhaustivo aborda avances en los trámites legislativos. La única discrepancia evidente todavía entre los grupos parlamentarios hace referencia a la reforma de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), instrumento que los partidos abogan por abrir para que sea más atractiva a la ciudadanía. La oposición considera que el promotor de la ILP debe comparecer ante el pleno del Congreso para defender su texto, mientras que el PP prefiere que  que con la intervención se realice en la comisión correspondiente. Para no comprometer el resto de aspectos en los que se ha llegado a un acuerdo,  la reforma de las ILP se han trasladado a las nuevas conversaciones en materia de Regeneración Democrática, y cuando se llegue a un consenso, se devolverá la propuesta a la Comisión de Reglamento para su aprobación formal.

¿Cuáles son las claves del acuerdo?

  • Limitar los plenos para los asuntos de alta política y apartar las cuestiones técnicas a las comisiones. Los grupos quieren evitar duplicidades y dejar los debates en el pleno para cuestiones más solemnes y de principios, en lugar de enredarse en tecnicismos.
  • Los ciudadanos podrán opinar sobre los Proyectos de Ley. La página web del Congreso incorporará un foro deliberativo para que cualquier  persona pueda opinar y hacer sus aportaciones online sobre los PL en tramitación.
  • Mayor información en abierto. La web de la cámara incorporará en abierto todas las enmiendas que presenten los grupos parlamentarios a los Proyectos de Ley y que hasta ahora solo son disponibles en la Intranet de la cámara baja, que está limitada a uso de diputados y asesores.
  • Memorias a la luz. Las memorias de impacto que el Gobierno elabora y acompañan a los Proyectos de Ley también estarán disponibles en la web del Congreso. Actualmente se considera información de carácter restringido y sólo es accesible, previa solicitud, para los diputados.

En el horizonte: lobbies y PGE

 La Comisión de Reglamento se ha propuesto que, una vez esté formalizada la aprobación de las modificaciones del primer bloque, abordará dos nuevos aspectos pendientes: la regulación de los lobbies y el cambio en el formato del debate de Presupuestos Generales del Estado.

Respecto a los lobbies, el PP va a emplear la denominación «grupos de interés» y va a asumir la reivindicación histórica del sector de crear un registro en el Congreso para que los profesionales puedan inscribirse y dotar de transparencia a las relaciones con los diputados. Entre los escollos que deberán afrontarse en las reuniones de este otoño están las discrepancias sobre la obligatoriedad del registro, el que los parlamentarios hagan públicas sus agendas, o que se dé transparencia a la huella legislativa, es decir, que se conozca el origen de cada una de las enmiendas que presentan los grupos parlamentarios. Otro gran punto de divergencia hace referencia al ámbito que será regulado. El PP considera que inicialmente el registro debe afectar solo al Congreso de los Diputados, mientras que PSOE y grupos minoritarios apoyan que el control se extienda al Ejecutivo. Sí que existe acuerdo en que la necesidad de regulación, máxime tras hacerse público el informe de Transparencia Internacional en que los lobbies españoles suspendían con un sonoro 2,1 por una opacidad que genera la pura falta de normativa.

El otro gran reto es convertir en anquilosado debate de Presupuestos Generales del Estado en un formato más ágil y eficaz, que evite duplicidades. Si hubiese acuerdo antes de final de legislatura, las cuentas del Gobierno para 2016 podrían ser presentadas y debatidas en un escenario menos encorsetado, pasando gran parte del paquete técnico a ser debatido en comisión.