El viernes, 4 de febrero, tuvo lugar en Bruselas el encuentro de jefes de Estado y de Gobierno. En esta ocasión, decicaron la mañana a estudiar el futuro de la estrategia de energía en la Unión Europea.

Las principales conclusiones podemos resumirlas en varios puntos:

  • Se invita al Consejo y al Parlamento Europeo a que trabajen en favor de la pronta adopción de la propuesta de Reglamento sobre la integridad y la transparencia del mercado de la energía, que ha presentado la Comisión. La UE necesita un mercado interior de la energía plenamente operativo, interconectado e integrado.
  • El mercado interior de la energía tiene que haberse realizado de aquí a 2014, de modo que esté garantizada la libre circulación del gas y la electricidad.
  • Se invita a los Estados miembros a que, en cooperación con los organismos de normalización y la industria europeos, aceleren sus trabajos a fin de que puedan adoptarse normas técnicas para los sistemas de carga de los vehículos eléctricos a mediados de 2011 y para las redes y los contadores inteligentes a finales de 2012.
  • Es necesario un esfuerzo considerable para modernizar y expandir la infraestructura energética europea y para interconectar las redes a través de las fronteras. El Consejo Europeo confía en que la Comisión presente pronto una propuesta a ese respecto.
  • Es el propio mercado el que tendrá que asumir el grueso de los importantes costes de financiación de las inversiones en infraestructura; estos costes se recuperarán mediante tarifas.
  • Debe alcanzarse el objetivo que establece la Estrategia «Europa 2020» y que acordó el Consejo Europeo en junio de 2010, de aumentar en un 20% la eficiencia energética.
  • La UE y sus Estados miembros promoverán la inversión en energías renovables y tecnologías seguras y sostenibles con bajas emisiones de carbono.
  • Se invita a la Comisión a presentar, en junio de 2011 a más tardar, una comunicación sobre seguridad del abastecimiento y cooperación internacional, destinada a seguir mejorando la coherencia y la constancia de la acción exterior de la UE en el ámbito de la energía.
  • Habría que impulsar lo antes posible los trabajos para desarrollar una asociación con Rusia, fiable, transparente y reglamentada, en ámbitos de interés común en materia de energía.
  • Para alcanzar el objetivo de la UE, en el contexto de las reducciones necesarias según el IPCC por parte de los países desarrollados en su conjunto, de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80-95% para 2050 con respecto a 1990, como se acordó en octubre de 2009, será necesaria una revolución en los sistemas energéticos; esa revolución debe comenzar ahora.

Se pueden consultar las conclusiones aquí.