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DE ASUNTOS PÚBLICOS

El Congreso pide un «examen» de eficacia

 

¿Son eficaces las leyes que aprueba el Parlamento? ¿Cumplen los objetivos previstos? ¿Hace el Gobierno lo que aprueban los grupos? Las respuestas serían muy interpretativas, de modo que el propio Congreso se plantea ahora que les evalúe un grupo de sabios independientes. La Comisión de Reglamento reunida esta semana ha puesto sobre la mesa una propuesta en firme para crear un mecanismo de control que mida la eficacia del Parlamento. La iniciativa parte del PP y ha contado con un amplio consenso entre la oposición, que ve con buenos ojos esta fórmula que ya se aplica en países como Estados Unidos, Alemania, Suecia o Francia. La propuesta se ha transmitido ya a los letrados de la cámara para que preparen un articulado y resuelvan los encajes más técnicos de la propuesta, que volverá a ser revisada en la próxima reunión de la Comisión, el 15 de septiembre. «Hay que hacer autocrítica, tenemos que saber si ha servido de algo la Reforma Laboral, si legislamos bien, si nuestras leyes son eficaces», afirma Arenales Serrano, la ponente del PP, que apuesta por un mayor examen «en todo lo público». En un principio, la idea ha sido bien recibida por los grupos de la oposición, aunque todavía no se ha avanzado en cuestiones técnicas, como si debería ser un grupo exclusivamente de profesionales independientes o un organismo mixto.

La Comisión de Reglamento tiene como objetivo actualizar la normativa parlamentaria, que data de 1982. Otra de las iniciativas que se abordó en la reunión de esta semana es que los ciudadanos puedan participar en la defensa de Iniciativas Legislativas Populares (ILP). El PSOE, UPyD y la Izquierda Plural quieren que los promotores de dichas iniciativas puedan defender sus propuestas ante el pleno, mientras que el PP alberga dudas al respecto y prefiere que sea en las comisiones. Diferencias al margen, sí que hay acuerdo en que la web del Congreso se renueve para poder recoger y tramitar las 500.000 firmas que la Constitución establece como necesarias para la presentación formal de una ILP. «Son nuevos tiempos y tenemos que hacer un Congreso más abierto, más participativo, moderno y eficaz», resume Arenales Serrano, que sustituye a Ignacio Astarloa como representante del PP en la Comisión de Reglamento.

La intención de los grupos es tener avanzadas las dos propuestas (examen de eficacia e ILP) para después del verano y poderlas aprobar en ponencia lo antes posible. La Comisión tiene tematizados los asuntos que pretende reformar en 11 bloques y están todavía en el primero. La voluntad es irlos aprobando individualmente, de modo que si el consenso inicial se confirma, en otoño el Congreso podría dar luz verde a la primera reforma de sus normas en tres décadas.