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DE ASUNTOS PÚBLICOS

Chile: el dilema de los independientes de cara al proceso Constituyente

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El proceso constitucional de Chile está a la vuelta de la esquina. El 11 de abril son las elecciones de los Convencionales Constituyentes y a finales de ese mes la convención deberá estar trabajando en una nueva carta magna para el país. Sin embargo, el proceso previo a las elecciones no ha estado libre de polémicas.

LA IMPORTANCIA DE LOS INDEPENDIENTES

Haciendo un recuento de cómo llegamos a este punto, es importante tener en consideración algunos hitos relevantes de todo el proceso Constitucional en Chile:

  • El 18 de octubre de 2019 hubo un estallido social que demostró el descontento de la sociedad con diferentes temas estructurales (pensiones, salud, educación, vivienda), sumado a dichos desafortunados de algunas autoridades y una desconfianza en la clase política, los partidos y las instituciones.
  • La salida a esa ola de violencia fue iniciar un proceso para cambiar la actual constitución, tratando de encauzar un descontento generalizado y descontrolado.

Teniendo en cuenta lo anterior, el 25 de octubre pasado fue la fecha en la que la opción “Apruebo” ganó con amplia mayoría (80%) para iniciar la elaboración de una nueva carta magna del país, y el punto crucial donde se inició la carrera política por hacerse de un espacio en la Convención Constitucional que redactará una propuesta de nueva Constitución para Chile.

Los escenarios sobre la participación de los independientes comienzan a darle la razón a diferentes analistas locales: Los partidos políticos no están dando el espacio para que puedan participar.

En su marco legislativo, se establecieron diferentes puntos para darle un funcionamiento óptimo a los tiempos y demandas como, por ejemplo, es una convención paritaria (primera en el mundo), tiene 9 meses para poder presentar una propuesta (extensible por 3 meses más) y podrán participar independientes.

Sin embargo, los escenarios sobre la participación de los independientes comienzan a darle la razón a diferentes analistas locales: Los partidos políticos no están dando el espacio para que puedan participar.

Para los partidos políticos, presentar una lista con candidatos no es complejo, porque ya están constituidos como tal, sin embargo, los independientes tienen que conseguir una cantidad de firmas equivalente al 0,2% del total de votos válidos emitidos en la última elección parlamentaria del distrito que quieren representar (hace unos días era 0,4%, pero se modificó). En este sentido, dependiendo del distrito que representan, algunos independientes necesitarían, por ejemplo, 200 firmas y otros 600, o incluso 1.000.

En este escenario, efectivamente existe una cancha dispareja para los independientes, ya que su trabajo para poder llegar a presentar una lista en las elecciones del 11 de abril es mucho más largo. Incluso no se les permite poder “unir fuerzas” de diferentes listas.

Así, diferentes movimientos de independientes se han manifestado en contra de este reglamento que les impide o dispone muchas barreras para su participación. Dicho marco regulatorio se discute en el Congreso, sus modificaciones y mejoras, sin embargo, son los mismos partidos políticos los que no han dado la celeridad a las reformas para poder dar mayor representación a estos grupos.

Los partidos políticos al tanto de su mala fama y de su baja reputación, han impulsado a candidatos independientes o que no son identificados con el partido por la población, a unirse a su bancada para ser parte de las diferentes listas de candidatos que se presentarán.

EL ROL DE LOS INDEPENDIENTES

En el contexto que atraviesa el país, donde los partidos políticos tienen una aprobación que del 2% (CEP), los independientes son una opción para aquellos que no confían en la institucionalidad de los partidos políticos.

En el escenario actual, los partidos políticos al tanto de su mala fama y de su baja reputación, han impulsado a candidatos independientes o que no son identificados con el partido por la población, a unirse a su bancada para ser parte de las diferentes listas de candidatos que se presentarán.

Algunos han aceptado, sin embargo, existe un grupo de independientes que no quieren participar de esta instancia bajo el alero de un partido político, quieren ser realmente independientes.

Esta situación está llevando a los independientes a desistir de su participación en la convención, lo que pone de manifiesto un gran riesgo: un proceso constitucional no validado por la población.

Cabe recordar que, además del “Apruebo”, el 25 de octubre pasado ganó la opción Convención Constituyente, donde los que participarán de la redacción de la nueva constitución serían 100% elegidos, en una clara señal de la población a que los partidos políticos no mancharan este proceso.

Si este proceso se lleva a cabo con una baja participación de independientes y una gran representación de partidos, se corre el riesgo de que el proceso constitucional no sea validado por la población, que su resultado carezca de credibilidad frente a los chilenos y que, en el plebiscito de salida, haya una baja participación.

En consecuencia, todo el proceso constitucional será en vano. Por eso es relevante los esfuerzos que se puedan hacer para lograr un acuerdo y permitir la participación de independientes, ya que entregaría credibilidad al proceso constitucional. Y no es lo único, la participación de los pueblos originarios aún está en discusión, por lo que queda mucho por discutir y poco tiempo para lograrlo.

Francisco Pincheira

Director Ejecutivo de LLYC Chile

Periodista y Licenciado en Comunicación Social por la Universidad de Santiago, Diplomado en Gobierno y Gestión Pública por la Universidad Alberto Hurtado y Magíster en Comunicación Estratégica por la Universidad Adolfo Ibáñez. Con más de 15 años de experiencia, además de haber pasado por agencias y medios de referencia como Diario Financiero, ha liderado la comunicación de compañías como Transelec y Grupo CGE (GNF Chile), entre otras.